El efecto mariposa es la representación más conocida de la teoría del caos, esta teoría matemática ha visto su aplicación en muchos campos, y se ha demostrado tremendamente eficaz para explicar el comportamiento de una sociedad globalizada como la nuestra.
Como no podía ser menos este efecto también es patente en el mundo de la moda, una de las consecuencias de la crisis, que harto empiezo a estar de esta palabra, aparentemente no relacionado con el mundo de la moda es: por una lado el descenso en el número de divorcios y por consiguiente, el descenso en el número de bodas, cifrado hasta Septiembre de 2009 en un 40% respecto del año anterior, aquí esta nuestra mariposa.
Resultado: la caída tan importante en este tipo de eventos ha comprometido seriamente los resultados de todas las firmas que habían fundamentado sus colecciones en este mercado. Un mercado amplio y tremendamente fructífero, tanto que casi todas las marcas se habían dedicado a lanzar nuevas colecciones específicas para este mercado, o en otros casos segundas marcas, esto había producido un exceso de oferta y una atomización de las compras debido al exceso de proveedores. Como resultado las marcas especializadas se han encontrado con una caída de sus ventas proporcional a la bajada de celebraciones de este tipo de eventos, colocando a muchas empresas en situaciones dramáticas, mientras que las empresas que han desarrollado una segunda colección específica se ha encontrado con un lastre, ya que son colecciones con alto coste de desarrollo, que compromete los resultados de sus otras colecciones. Aquí tenemos el huracán.
Por otro lado ese porcentaje de eventos que se sigue produciendo se ha refugiado en un tipo de producto más convencional y con un precio más asequible, nos encontramos con una tendencia utilitarista(existirá esta palabreja?), muy propia de tiempos de crisis, y un deseo de poder reutilizar todo lo posible los modelos adquiridos….para ser honrado este proceso se empezaba a percibir ya antes de la crisis.
Es por tanto ahora más necesario que nunca una actitud pro-activa, una observación consciente del mercado, un desarrollo del producto demandado y empezar a plantearse acciones diferentes y moderas, hasta ahora salvo honrosas excepciones nuestras empresas han funcionado a base de intuiciones y tradiciones, el que era fabricante pantalones campana moría fabricante de pantalones campana, es necesario adaptarse y cambiar. Tan sólo recordaré un ejemplo, algo que me comento un profesor hace ya mucho tiempo, a finales del XIX la ciudad de París fue una de las primeras en introducir el alumbrado eléctrico, hasta entonces una empresa se había encargado de suministrar velas, millones de velas, para proveer de luz a la ciudad, sin embargo este cambio produjo que una de las empresas de más importantes de Francia se fuera a pique, moraleja: esta empresa no fue consciente que no sólo producía velas, sino que tenía que producir soluciones de iluminación, si hubieran sido conscientes otro gallo les hubiera cantado. Esperemos que todos sepamos aplicarnos el cuento.
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November 7th, 2009 by Consultor | No Comments »